Imágenes Sí, Ídolos No




Por: Padre Aníbal – 20.2.2007

Muy querido hermano: Delante de Dios Padre que nos ama, Jesús su Hijo amado y en la luz y fuerza del Espíritu Santo me propongo darte luz sobre el tema apologético que nos ocupa en esta hoja.

A diario nos encontramos con hermanos protestantes y en ocasiones con mismos católicos confundidos que acusan a la Iglesia Católica de idolatría porque tenemos imágenes sagradas. La respuesta es clara: nosotros no ADORAMOS las imágenes sino que las VENERAMOS.

Lo primero que tenemos que dejar claro son los términos. Para el que no entiende de etimología sería lo mismo ADORAR que VENERAR. Pues si mis hermanos protestantes no saben la diferencia, yo se lo vaya decir; ADORAR es rendirle culto de poder divino a alguien o a algo. Mientras que VENERAR es rendirle respeto a alguien o a algo. Entonces, si un protestante salido de tal ignorancia etimológica sabe distinguir entre ADORAR y VENERAR pero continúa en su afán de acusar a los católicos de idolatría, entonces el que permanece en pecado contra Dios y el prójimo es él. Pues está levantando un falso testimonio, que es el 8vo mandamiento. Pues yo no puedo acusar a nadie de algo que no hace y mucho menos cuando se trata de actos internos de la mente y el corazón. Por ejemplo: El acusar a alguien de que odia o no odia. De igual manera decir que uno adora o venera es un acto interno de la voluntad y del entendimiento que nadie puede ver para poder juzgar. A este respecto nos dice el apóstol Santiago 4,11-13:

  "Hermanos, no hablen mal unos de otros. El que habla mal de un hermano, o lo juzga, habla mal de la ley y la juzga. Solamente hay uno que ha dado la ley y al mismo tiempo es su juez, y es aquel que puede salvar o condenar; pero tú, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo? También nos dice 1 Samuel 16, 7: "No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero Dios se fija en el corazón".

  Otro de los errores de los protestantes es la interpretación literal de las Sagradas Escrituras. No se puede interpretar un texto fuera del contexto, aisladamente, sino en medio del contexto del Libro Sagrado. Sabemos, por medio de la Sagradas Escritura, que el pueblo de Israel estuvo asediado por pueblos idolatras y sobre todo en Egipto. De ahí que constantemente encontremos citas en la Biblia donde Dios advierte y prohíbe la Idolatría que consistía en darle poder divino a lo que no era Dios y por lo mismo a hacerse imágenes de esos ídolos. Les daré algunas citas utilizadas por los hermanos protestantes para sus ataques: Dt 4,15-16; Jr 10,1ss. ;Is 44,1ss;Ex 20,4ss; Sal 135,15-18; Dt 7,25; 2 Re 18,4.

 Uno de los más citados es Ex 20,4-5. "No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en el mar debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni le rindas culto, porque yo soy el Señor tu Dios…"

  Si tomamos este pasaje fuera del contexto y lo confrontamos con los siguientes, donde Dios mismo manda fabricar, esculpir y bordar imágenes, entonces tendríamos que decir que Dios se contradice: Ex 25,18,.. harás dos querubines…; x 26,31…bordarás en él unos querubines…; Num 21, 8-9…Hazte una serpiente de bronce…; Jue 17,4-6; 18,30­31…la madre de Miqueas manda fundir una imagen de Yahveh y éste la coloca en la casa de Dios…; 1 Re 6,23-29…Salomón hizo dos querubines para el templo…; 7,23…Salomón hizo un mar…; 7,25… bueyes…; 7,29…hizo leones…;Ez 41,17-21 (visión del templo futuro) había querubines y palmeras…

  Así después que Salomón construye el templo y lo embellece con las imágenes de lo que “hay arriba en el cielo (querubines); “abajo en la tierra”(bueyes, leones, palmeras y el mar), Dios lo consagra; 1 Re 9, 1-3: “He santificado esta casa que me has construido…” Y no solamente la consagra si no que se complace con la vista y el corazón.  Y ahora le pregunto yo a mis hermanos protestantes que ignoran todo esto: ¿Dios es idólatra al complacerse en las imágenes de su creación? ¿Salomón es idólatra por haberlas construido? Entonces si Yahveh santifica el templo y fija en él su mirada y su corazón, es que no es lo mismo venerar = rendirle respeto, que adorar = rendirle poder y culto divino, Dios no condena las imágenes sino la idolatría.

  Dios por medio de su palabra nos: hace ver que se pueden tener imágenes pero ídolos no.  Los israelitas, portaban con gran veneración el Arca de la Alianza que no contenía a Dios, sino signos, imágenes del­ poder de Dios: el maná, la vara de Moisés y las tablas de la ley. Dios no tenía necesidad de lo material para manifestar su poder, mas lo real y cierto es que utilizaba esos medios sensibles y palpables para manifestarse. Así aconteció con la serpiente de bronce Sb 16,5-7: … "pero les diste una señal de salvación para que recordaran los mandatos de tu ley. Quien se volvía hacia aquella señal, se salvaba, no en virtud de la señal misma que veía, sino gracias a ti, Salvador de todos". En este texto encontramos perfectamente el significado da las imágenes: es una señal de salvación, que nos recuerda los mandamientos y al Dios mismo que es quien nos salva.

  Jesús mismo se hace eco de esta realidad citando el episodio de Jn 3,14: “Así como moisés levantó la serpiente en el desierto tienen que ser levantado el Hijo del Hombre…” De manera que si Jesús cita el episodio de la serpiente nos esta queriendo decir que mirar y venerar una imagen no es idolatría. De la misma manera Cristo sobre la cruz será la atracción para todas las generaciones perpetuamente. Por eso nosotros, sabiendo que Cristo está glorioso y reinando, veneramos el misterio de nuestra redención en el madero de la cruz por el que fuimos salvados.

Siguiendo ahora con el Nuevo Testamento vemos que en Mt 9, 20-22 la mujer es sanada al tocar el manto de Jesús. Cuando Jesús se vuelve no la regaña por tocar el manto, la elogia por tener fe, no en el manto que veneró, sino en el dueño del manto que es el Señor mismo. En Mc 12, 15-17 nos refiere una moneda con una imagen del Cesar, y Jesús no acusa de idolatría por llevar esa imagen. Si tener una imagen fuera idolatría entonces les pediría a mis hermanos protestantes que me entreguen todo su dinero, porque tanto las monedas como los billetes tienen la imagen de unos de los presidentes de los Estados Unidos, un águila, etc.

Otro episodio interesante es con Pablo en Hch 19,11-12: "Y Dios hacía grandes milagros por medio de Pablo, tanto que hasta los pañuelos y las ropas que habían sido tocados por su cuerpo eran llevados  a los enfermos y éstos se curaban de sus enfermedades, y los espíritus malignos salían de ellos". Aquí se asemeja a Pablo la fama del poder de Jesús con la mujer que toco el borde del manto. Los enfermos y posesos eran sanados por el contacto con los pañuelos y delantales de Pablo. No podemos decir que se adoran, mas bien eran venerados por pertenecer a Pablo que era objeto de la santidad de Dios en Cristo Jesús. Lo mismo acure en Hch 5,15-16: "Y sacaban los enfermos a las calles, poniéndolos en camas y camillas para que, al pasar Pedro, por lo menos su sombra cayera sobre alguno de ellos. También de los pueblos vecinos a Jerusalén acudía mucha gente trayendo enfermos y personas atormentadas por espíritus impuros; y todos eran sanados". La veneración de la santidad de Pedro no puede ser identificada con adoración.

Concluimos diciendo, que la Iglesia Católica no ha enseñado nunca que hay que adorar imágenes, sino venerarlas. Ya en el siglo I de la vida cristiana se encuentran en las catacumbas de Roma imágenes como la de Cristo Buen Pastor con una oveja sobre sus hombros y de una mujer con los brazos levantados en oración, que es María. Nosotros adoramos solo a Dios. Dios realiza los milagros por medio de personas, objetos y símbolos: El Arca de la Alianza, la vara de Moisés y Aarón, la serpiente, el manto de Elías, el manto del Señor, la sombra de Pedro, los pañuelos de Pablo etc. Detrás de todos, personas y objetos está el poder inconfundible de Dios.

  HERMANO ¡NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERA VER!