Eucaristía en tiempo de los apóstoles




Por: C. Ruiz (emym.org) – 20.2.2007

La Eucaristía como la vemos en los evangelios (Mt 26, 17-28; Mc 14, 12-25; Lc 22, 7-23) comienza a celebrarse con la última cena. Una vez Jesús asciende a los cielos las comunidades cristinas continuan reuniéndose para la fracción del pan (1 Co 11, 23-26). La Eucaristía comenzó celebrándose en casas privadas, pero a la vez que la comunidad cristiana fue creciendo se comenzaron a destinar locales para el culto eucarístico. Estos lugares destinados para tal culto, tenían una mesa de madera pequeña que servía de altar. Posteriormente usando el modelo de la última cena las comuniades cristianas se reunían en la noche o en el ocaso. El obispo o quien presidía la ceremonia consagraba el pan y lo repartían a los fieles. A la fracción del pan le seguía a un banquete, conocido como el ágape o comida fraternal. Para el ágape los cristianos traían su comida y la repartían con generosidad entre los demás sin distinción. Uno de los objetivos del éste era el socorro de los pobres. Debido a los abusos en el ágape (1 Co 11, 17-22) la fracción del pan se separó de la comida y para el siglo VI se prohibió el ágape en las iglesias. La separación del ágape de la fracción del pan produjo que el mismo se celebrara a diferentes momentos del día, particularmente en la mañana. El ágape fue substituido por una comunidad de oración en la cual se incorporaron la lectura de las memorias de los apóstoles, escritos de los profetas y diversas oraciones; esto dio origen a la liturgia de la palabra.  Los catecúmenos participaban en la liturgia de la palabra, pero no en la fracción del pan. Las personas que no podía participar de la fracción del pan se les daba un pan bendecido (no consagrado) llamado eulogía.

Con el pasar de los siglos la Iglesia fue desarrollando la liturgia y, a pesar de existir un solo esquema, hubo muchas variaciones en la forma de celebrarse en las culturas. Fue el Concilio de Trento el que introdujo el misal romano y eliminó las variaciones en el rito. El Concilio Vaticano II introduce nuevas modificaciones de cómo celebrar la Eucaristía, por ejemplo ésta se llevaría a cabo en la lengua vernácula de cada comunidad y no en latín como se acostumbraba; también, el celebrante miraría a la comunidad, en vez de espaldas a ella.

Bibliografía

Llorca, B. (2001). Historia de la Iglesia Católica (Vol. I). Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos.

Eucaristía: Cristianismo e Iglesia. Sacramentos. Primera Comunión. Efectos. Ritual y liturgia eucarística.





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