Confesar los Pecados




Por: Padre Aníbal – 20.2.2007


Marcos 2,1-12 …¿Quién puede perdonar pecados fuera de Dios?..

 La acción y designio de Dios siempre van más allá de la mirada de los hombres. Así como los letrados, fariseos, y escribas se sorprendían de los signos de Jesús, también hoy, contradictoriamente nuestros hermanos separados de la fe Católica se escandalizan del mandato de Jesús.

 Digo contradictoriamente porque nuestros hermanos en nombre de Jesús sanan, echan los demonios, etc. y olvidan que uno de los signos de la llegada del reino es el perdón de los pecados: Juan 1, 29… este es el cordero de Dios que quita los pecados del mundo. Entonces vemos como en casi todos los milagros que realiza Jesús, hace alusión a la sanción física y espiritual: Lucas 7, 47-50… (la pecadora perdonada en casa de Simón), Lucas 5,20­25… (curación del paralítico), Mateo 9,2-8, etc. En todos estos textos vemos la acción perdonadora de Jesús. Si estudiamos el Antiguo Testamento nos daremos cuenta de que Dios se valía de intermediarios para otorgar el perdón al pueblo. Por ejemplo: Éxodo 32,30-35 (Moisés intercede por el pueblo que había caído en idolatría con el. becerro); Levíticos 16,20-21(el Sumo Sacerdote declaraba perdonando en nombre de Dios, Yahveh): Números S, 5-7 (el pecador confiesa sus pecados al sacerdote); Números 5, 16-22 (el sacerdote libera o condena los pecados); Deuteronomio 9, 1_21 (Moisés pide perdón por el pueblo y Aarón); Números 21, 7 ss. (Moisés intercede en bien de los Israelitas); Entonces instruidos e iluminados con la Palabra del Antiguo Testamento, podemos comprender el mandato de Jesús de perdonar los pecados en Juan 20,22-23 (Dicho esto, sopló y dijo: "Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos").  

 Este poder lo ejerce Jesús como Dios y enviado del Padre y así mismo él envía a sus discípulos que, así lo entienden, como vemos que lo realizaban. Jesús actúa como Sumo

 Sacerdote ya que realiza los mismos deberes que realizaban los sumos sacerdotes y profetas del Antiguo Testamento. Ahora Jesús con su "nueva forma de enseñar" (Mc 4, 39-41) va instruyendo a los que los que ejercerán con El en su nombre y en su persona el nuevo sacerdocio del Nuevo Testamento. Estudiemos el Nuevo Testamento.

 

En la 2 Corintios, 5, 18-21  “Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo y nos confió el ministerio de la reconciliación. Porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación. Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: reconciliaos con Dios.”

 Hechos de los Apóstoles, 19, 18-20. Muchos de los que habían creído venían a confesar y declarar públicamente sus prácticas.

  Epístola de Santiago, 5,14-16 “¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con  óleo en el nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará Que se levante, y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos, pues, mutuamente vuestros pecados y orad los unos por los otros, para que seáis curados. La oración ferviente del justo tiene mucho poder.”

 Este poder por el cual los apóstoles libremente en nombre de Jesús sanan, perdonan, liberan, reconcilian, etc. es la transmisión nueva y con autoridad de su Maestro Jesús. (Mc 1. 25-27).

 Mateo 18,18 (Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.)

 El mismo Juan Bautista antes de bautizar a los judíos escuchaba la confesión de los que se convertían (Mc 1, 4­6). Se ve que era común el confesar los pecados, sabiendo que era Dios quien les perdonaba. La confesión es delante de un hombre (enviado de Dios) y en nombre de Dios, se perdonan los pecados.

 Lo nuevo es que Jesús perdona con su propio poder y manda que los apóstoles hagan lo mismo en su nombre.

 Mateo 16,16-19 (Simón Pedro contestó: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo", Replicando Jesús le dijo: "Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre sino mi Padre que está en los Cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre está piedra edificaré mi Iglesia, y las pertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.") {Confrontar Is 22,22 y Ap 3,7 (símbolo de las llaves) }.

 Juan 20,22-23 (Dicho esto. sopló y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados. les Quedan perdonados; a Quienes se tos retengáis, les quedan retenidos.") {Confrontar Hch 1, 8; Jn 1,33; Mc 16, 15}

 Es tan claro para los apóstoles y la Iglesia este poder que Jesús les ha dado, que en toda la vida y normas de la primitiva comunidad vemos el ejercicio de el poder de "atar y desatar". Ejemplo: Hechos de los Apóstoles Hch 1, 1-3. 4b-5. 7-9 (,.. Como es que Satanás llenó tu corazón para mentir al Espíritu Santo…). Sabemos que el engaño fue a Pedro por parte de Ananías Safira y él reconociendo su autoridad divina señala que el engaño fue al Espíritu Santo pues nos dice en 2 Co 5,20… es como si Dios exhortara por medio de nosotros.. {Confrontar Hch 5, 1-11}.

 Para los que dicen que la confesión es invento de un cura la historia de la Iglesia prueba que ya en los años 140-150 D.C. El Pastor de Hermas recomienda la confesión.

 –         En el s. 111 se nos habla del sacerdote encargado de confesar los pecados (penitenciario).

 –         La confesión privada, como la tenemos hoy existe desde el s. VI .

 El sacramento de la confesión fue instituido por Cristo cuando se aparece a los apóstoles reunidos en el Cenáculo y les dio facultad para perdonar los pecados diciéndoles: "A quienes perdonéis los pecados les serán perdonados, ya quienes se los retengas les serán retenidos" Juan 20,23. Cristo instituyó los sacramentos para que la Iglesia los administrase hasta el final de los tiempos. Si era evidente que los apóstoles iban a morir, entonces el poder de perdonar los pecados, como la administración de todos los demás sacramentos se transmite a sus legítimos sucesores, los sacerdotes de la Iglesia que él había fundado (Iglesia Cat6ñca). El poder no podía ser temporal, sino hasta el fin de los tiempos, Mateo 28-19-20 ( Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.).

 
CONCLUSIÓN

 LA CONFESIÓN te devuelve la gracia, si tu la has perdido; te la aumenta si no la has perdido; y te da auxilios especiales para vencer futuras tentaciones.

 A.- Sólo Dios perdona los pecados. En el Antiguo Testamento y en el Nuevo los hombres confesaban sus pecados delante de otro hombre.

 B.- Dios se vale de instrumentos, para garantizar ese perdón: Patriarcas, Profetas, Sacerdotes del Antiguo Testamento, los apóstoles, Presbíteros.

 C.- Jesús da poder de perdonar los pecados o retenerlos.

 D.- Los apóstoles ejercen ese poder y lo transmiten a sus sucesores, para que sean ejercidos hasta la consumación de los tiempos.

 E.- Si hoy, como en el Nuevo Testamento, realizan en el nombre de Jesús sanciones, liberaciones, bautismos, predicaciones, también podemos perdonar los pecados en su mismo nombre como él mismo nos lo señala en Mc 2,9-11 «…¿qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate, toma tu camilla y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados – dice al paralítico -: A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.»

 

Es muy laudable y de provecho para el crecimiento espiritual confesar una vez al mes.